El público espera la llegada de Godot

Santander, 27 de enero de 2021.- La Sala Argenta del Palacio de Festivales de Cantabria acoge este fin de semana, en sesión doble el viernes y el sábado a las 19:30 horas, la obra de teatro `Esperando a Godot´, de Samuel Beckett. La representación, dirigida por Antonio Simón, cuenta con actores de la talla de Pepe Viyuela, Alberto Jiménez, Juan Díaz, Fernando Albizu y Jesús Lavi.

Esta historia es un clásico del siglo XX que no ha perdido su esencia. Una obra existencialista del teatro del absurdo que se adapta perfectamente a cualquier tiempo, ya que `Esperando a Godot´ puede interpretarse como una alegoría a la vida, de cómo ante la desesperanza siempre queda un anhelo, alguien o algo que venga y nos salve de la desdicha.

Como punto de partida nos encontramos con dos personajes que solo se tienen el uno al otro, dos amigos, Vladimir y Estragón, que se apoyan mutuamente para seguir adelante, un dúo cómico que recuerda la pureza de la amistad. Ambos personajes están esperando a Godot, pero en la interminable espera lo único que aguardan es la vida, su paso incesante y la reflexión que esto conlleva. No sabemos quién es Godot, ni que quiere, pero su llegada se antoja fundamental para Vladimir y Estragón. Unos personajes que utilizan el humor para canalizar el desánimo ante la vida.

Samuel Beckett fue un escritor y dramaturgo irlandés del siglo XX que se inspiró para escribir esta obra en el mundo del circo y los payasos, por ello vemos a unos personajes estrambóticos que no cesan en su empeño de alcanzar lo que buscan. Al mismo tiempo, el escrito hizo de esta obra un clásico del teatro del absurdo, queriendo reflejar que la vida es absurda, pero que nunca hay que perder la esperanza.

Sin duda un mensaje alentador ante las circunstancias que ahora nos presenta la vida real. Una obra llena de simbolismo en la que el sufrimiento y el humor se dan la mano y que hicieron de `Esperando a Godot´ la obra de teatro más representada del siglo XX. Pero… ¿quién es Godot? Habrá que esperar al fin de semana para comprobarlo.