`Acustiquísimo´ se volvió grandísimo

Santander, 17 de octubre de 2020.

La Sala Argenta fue testigo del regreso de Zahara a los escenarios tras la pandemia. La artista jienense hizo un recorrido por toda su discografía, en el que se mostró constantemente en contacto con el público. Zahara fue recibida con aplausos como una luz en medio de la niebla, unos aplausos que se repetirían tras cada canción. Zahara inició su actuación con una pequeña charla a modo introductorio en la que quiso contar cómo habían sido estos meses atrás y lo feliz que le hacía subirse de nuevo a las tablas.

Con estos antecedentes, comenzaba `Acustíquisimo´ con el tema Multiverso de su disco `Astronauta´, al que le seguiría `Leñador y la mujer América´ (La pareja tóxica). De nuevo Zahara, tras liberarse tocando dos temas, se dirigía al público para recalcar lo contenta que estaba por subir a un escenario. `Es super guay´ apuntó la artista, quien destacaba la importancia de este concierto porque se ha `deprimido un montón durante el confinamiento´ y se sentía feliz al ser acogida con tanto público en su vuelta a los escenarios sabiendo que hay `gente que tiene miedo´.

Cogiendo de nuevo la guitarra, llegó la hora de una de sus canciones más conocidas de Astronauta, `El fango´, tras cuya interpretación se dirigió al público para, en esta ocasión, divagar sobre algunas teorías locas que nos rodean estos tiempos como el 5G, las vacunas y los nanorobots… En las sucesivas intervenciones entre los temas musicales, la intérprete dio muestras de sus habilidades como monologuista, poniendo de relieve que para ella la comunicación es un arte en el que se desenvuelve como pez en el agua.

`Inmaculada decepción´, `La Gracia´ (Santa), `General Sherman´, `Del invierno´ (La pareja tóxica), `Pregúntale al polvo´ (Bestiario 1), `Merezco´, `Foto Finish´ (La fabulosa historia de…), `Tuyo´ (Primera temporada), resonaron en la Sala Argenta, que se encontraba ensimismada y rendida a la cantante y a la dulzura con la que trataba sus temas.

El concierto, íntimo, cercano y melancólico tuvo una sorpresa inesperada. Zahara, a sus 20 años y viviendo en Granada, tocaba en ambiente más recóndito. Recordando aquella época y dedicada a su madre, nos regaló `Sueño con serpientes´ de Silvio Rodríguez. Retomando de nuevo sus temas, Zahara se acercó al borde del escenario con su `Olor a mandarinas´, lo más cerca del público que la situación actual lo permite.

El concierto se acercaba a su fin, pero Zahara no quería dejar al público `Con las ganas´, así que preguntó a los asistentes si querían escuchar este tema, a lo respondieron con un rotundo sí. El público, que en todo momento respaldaba a Zahara con aplausos, con este tema, al que acompañó un silencio casi reverencial, se deshizo un sonoro y cerrado aplauso.

`Camino a L.A.´ fue la antesala para una sorpresa que a más de uno dejo con la boca abierta. Los acordes de `Eleanor rigby´ resonaron en la Sala Argenta, por un momento todo el mundo recordó a los cuatro de Liverpool. `El diluvio universal´ caía en forma de notas musicales sobre el Palacio de Festivales y para el siguiente tema Zahara explicó que con `El deshielo´ siempre pedía al público que la acompañase, sin embargo, en esta ocasión se conformaba con un simple tarareo.

Con un tema, como dijo ella, en el que se queja de todo, `Hoy la bestia cena en casa´, con ciertas estocadas políticas, coronaba la cantante el setlist de `Acustiquísimo´. Como regalo final, Zahara evolucionó danzando por todo el escenario entre los aplausos del público, que le daban así su despedida de Santander.

Javier Sánchez Becerril