Una Sala Argenta abarrotada dio una cálida acogida a ‘Jueves de Boleros’ y sus amigos

Santander, 25 de octubre de 2020.

El `IX Festival de Boleros de Santander + Amigos´ fue un éxito musical y de público. En la Sala Argenta del Palacio de Festivales el auditorio colmaba el aforo COVID, una muestra evidente de lo significativo que es para esta ciudad el bolero y del compromiso de los asistentes con una causa benéfica como es el Banco de Alimentos de Cantabria.

Al descorrerse las cortinas allí estaban preparados los componentes de `Jueves de Boleros´, quienes recibieron un fuerte aplauso por parte del público e inmediatamente después fueron presentados por las personas encargadas de conducir este evento. Por un lado, Tamara Hernández y, por otro, Julio Merino dieron paso a los distintos amigos que acompañaban a los músicos de `Jueves de Boleros´ en la noche del sábado.

La primera canción en resonar en la Sala Argenta fue `Un compromiso´. Una canción que bien podría interpretarse como adecuada por el compromiso que tenemos todos con la salud, con la música y con la cultura en estos tiempos que corren. El público, animado y comprometido con el concierto, colaboró tocando las palmas durante la segunda canción `Dile´.

Dos temas después llegaba el turno de la primera amiga a la que `Jueves de Boleros´ recibía en la que ya puede considerar como su casa, Vilma Sagliardi, que, con los instrumentos de la agrupación musical de fondo, deleitaba al público con `Tómame o déjame´. Tras Vilma, llegó el turno de Sara Sua con `Quizás, quizás, quizás´ y de Estrella Cuello con `Perfidia´. Una velada íntima y a la vez multitudinaria rematada por la presencia de un íntimo amigo de esta tierra, Nando Agüeros, que tras dar `La media vuelta´ y antes de dirigirse a `El Camino de la noche´ nos regaló `Viento del norte´.

Las interpretaciones se sucedían con una naturalidad tan cercana que era fácil embeberse en el mensaje de las melodías, así que, casi sin darme cuenta, sentí de pronto que estaba perdiendo el tiempo, pensando, pensando; angustiado en la zozobra de no saber por dónde andarás, qué aventuras tendrás, qué lejos estás de mí. Pero como no puedo quitar mis ojos de ti, entonces pienso que tú y yo podemos ser felices todavía, si nos dejan. Por eso me pregunto, al ver que me olvidaste, ¿por qué no me enseñaste cómo se vive sin ti?. Ay, ¿quién será la que me quiera a mí?, sobre todo cuando sepa que espero vivir con ella en una casita de papel. No sé qué pasará, pero esta puede ser mi gran noche, porque me llena de vida toda la hermosura de esta tierra verde que aprendo a querer.

A mi alrededor, el público parecía encontrarse bajo los efectos del mismo embrujo, sobre todo cuando, haciéndose uno con el escenario, cantó con Nando Agüeros el himno oficioso de Cantabria, ‘Viento del Norte’, mientras braceaba las linternas de sus móviles. Un sentimiento de unidad para una noche a la que puso la guinda del pastel el recuerdo de Jorge Sepúlveda en su mítico tema `Santander´. El Palacio de Festivales de Cantabria, quizás porque tenga alma de bolero, espera ya ansioso el regreso de los amigos del jueves en la décima edición, ojalá sin límite de aforo.

Javier Sánchez Becerril