El Palacio de Festivales programa una tercera función de “Señora de rojo sobre fondo gris” y solicita de nuevo la colaboración del público

La nueva representación tendría lugar el domingo 7 de febrero, a las 19.00 horas, y nuevamente será necesario que parte del público de las funciones previstas el viernes y el sábado cambie su entrada para evitar la cancelación o el aplazamiento tras la reducción de aforos

Santander, 23 de enero de 2020.- El Palacio de Festivales de Cantabria ha programado una tercera función de la obra “Señora de rojo sobre fondo gris”, de Miguel Delibes, protagonizada por el actor José Sacristán, que se sumaría a las ya dos previstas, en concreto, el viernes 5 y el sábado 6 de febrero, ambas a las 19.30 horas.

El objetivo es garantizar la asistencia del público que ha adquirido una entrada para esas representaciones, dado que en ambas funciones ya se había superado el aforo permitido por las autoridades sanitaras cuando éstas dieron a conocer las últimas restricciones para combatir la pandemia que, como es conocido, reduce a un tercio el aforo y a un máximo de 300 personas la asistencia de público en eventos culturales.

Esta tercera función tendría lugar el domingo día 7 de febrero, a las 19.00 horas, y se pondría a la venta el miércoles 3 de febrero por todos los canales. Para ello es necesario que antes parte del público, tanto de la función del viernes como del sábado, cambie su entrada para asistir a esta nueva representación y evitar con ello la cancelación o aplazamiento de todas las sesiones previstas.

El Palacio de Festivales de Cantabria ha optado por duplicar funciones antes de tener que cancelarlas o aplazarlas, con el objetivo de que el público que ha adquirido una entrada para un espectáculo no se quede sin disfrutar de él y que el sector cultural, seriamente castigado por la crisis de la COVID-19, no se vea nuevamente afectado.

Las últimas restricciones de aforo establecidas por las autoridades sanitarias suponen para los espectáculos programados en la Sala Argenta que no se pueda superar la cifra de 300 personas y para las dos funciones del 5 y el 6 de febrero ya se había superado ese límite en la venta de entradas cuando entró en vigor la nueva medida.

Por todo ello es por lo que el Palacio de Festivales de Cantabria vuelve a solicitar la colaboración del público, para que el que ya haya adquirido una localidad para las funciones del viernes o el sábado se ponga en contacto con taquilla y cambie su entrada para asistir a la representación programada el domingo.

Además, ha remarcado que el objetivo principal es no tener que cancelar o aplazar esta representación por no poder cumplir las últimas restricciones sanitarias establecidas.

El Palacio de Festivales de Cantabria pide disculpas a todo su público por las molestias que esta nueva situación pueda ocasionar.

Estas medidas no afectarán a los espectáculos programados la semana que viene y que se detallan a continuación:

Viernes 29 y sábado 30 de enero | 19:30 h. | Sala Argenta

Teatro. “Esperando a Godot”, de Samuel Beckett.

Dirección: Antonio Simón. Con Pepe Viyuela, Alberto Jiménez, Juan Díaz, Fernando Albizu y Jesús Lavi.

Duración: 120 minutos. Sin descanso

Diseño de escenografía: Paco Azorín.

Diseño e iluminación: Pedro Yagüe.

Vestuario: Ana Llena.

Espacio sonoro: Lucas Ariel.

Ayudante de dirección: Gerard Iravedra.

Productor: Jesús Cimarro.

Godot es hoy en día más que una obra de teatro, un clásico del siglo XX. Forma parte de la imaginación colectiva. La fuerza, el humor, la poesía, la ternura, el dolor, la risa que nos transmite esta obra, metáfora de la vulnerabilidad y el coraje del ser humano siguen vigentes. El público merece ver representada esta maravilla. Una obra que Beckett definió cómo horriblemente cómica.

Dos amigos, casi hermanos, una extraña pareja que mientras están esperando, hablan, discuten, juegan, se desafían, se reconcilian, se aman, se repelen. Llega otra extraña pareja, aún más extraña, el juego se diversifica. Godot no llega, pero llega su emisario.

Raudales de humanidad en personajes desamparados, errantes, desacoplados, que nos recuerdan que el ser humano, aún en situaciones muy difíciles, es capaz de levantarse o, por lo menos, como hace Estragón en el final de la obra, de volverse a poner los pantalones, que, a falta de cinturón, se ata con una humilde cuerda.

Un espectáculo fundamentado en la humanidad y comicidad de sus sensacionales actores, en la palabra y el espacio, en la poesía y el humor.