Sidecars rompió su silencio con algo más que un `Ruido de fondo´

19 diciembre 2020

Santander, 19 de diciembre de 2020.- Una Sala Argenta abarrotada recibió por todo lo alto a Sidecars, en el que ha sido y será su único concierto en este aciago 2020 y que, seguro, les habrá hecho coger impulso para presentar las canciones de su nuevo álbum, `Ruido de fondo´ en un, esperemos, `normal´ 2021.

Los artistas no se hicieron de rogar y al pisar las tablas ocuparon rápidamente sus lugares sobre el escenario y comenzaron a tocar sus instrumentos sin contemplaciones. Sin duda la puntualidad del conjunto no fue un simple “Golpe de suerte”, ya que grupo y público ansiaban encontrarse. Sidecars presentó al público las canciones de su último disco. Sonaron a lo largo y ancho de la Sala Argenta “Golpe de suerte”, “Looping star”, “Galaxia”, “Detrás de los focos”, “La noche en calma”, “Garabatos” y “Quién sabe”. Para esta última canción todos nos sorprendimos con la presencia de la cantante Angie Sánchez. La comunión entre el grupo y su público fue total desde el principio, ya fuera por la cercanía y calidez del concierto, por el trato delicado de los artistas con sus instrumentos o por la devoción que mostraba el auditorio con cada una de sus canciones. Un público que cantaba a viva voz, con unas voces que se entrelazaban, al mismo tiempo que se intercalaban, con las del vocalista, demostrando que el entusiasmo inicial no decayó en ningún momento en este “Mundo imperfecto”.

Los temas del nuevo disco se intercalaban con algunas de las canciones más reconocidas de su discografía. Desde que en el año 2010 más de uno les dijese soy “Fan de ti” (Cremalleras), hicieron un breve recorrido por su repertorio. Todos reconocieron canciones como “Fuego Cruzado”, “Todos mis males” y “Los amantes” (Fuego cruzado). “Chavales de instituto”, “Dinamita”, “La tormenta” y “Contra las cuerdas” (Contra las cuerdas). “Costa da morte”, “Tu mejor pesadilla” y “Amasijo de huesos” (Cuestión de gravedad).

Todas las interpretaciones entusiasmaron al público, que alzaba los brazos y los balanceaba de un lado a otro al son de la música, al tiempo que brincaba de manera entusiasta sobre las butacas. Un impulso final puso “Contra las cuerdas” al educado y respetuoso público, impulso que hizo que cada uno de los “Amasijo de huesos” que se encontraban en el Palacio explotasen en un éxtasis que les llevó a levantarse de sus asientos para saltar y bailar al ritmo de la música, poniendo la guinda al pastel de una actuación muy cercana y emotiva. Situaciones como esta son las que forman de público y escenario un solo ser, dejando momentos para el recuerdo.

El que ha sido su único concierto este infausto 2020 estuvo a la altura de las expectativas y en ningún momento apareció un elefante volando sobre el patio de butacas, como Juancho llegó a temer, en una demostración clara de que la actuación de ayer, inspirada en la osadía de la cultura, se desarrolló en el escenario real de la Sala Argenta del Palacio de Festivales de Cantabria y no en el mundo onírico.

Javier Sánchez Becerril